jueves, 17 de febrero de 2011

Algo no encaja. Es como cuando intentas meter demasiada ropa en la lavadora, o cuando apuras hasta el último centímetro de tu maleta para llevar ese vestido que tanto te gusta, o como cuando intentas colocar una pieza de puzzle en el lugar equivocado. Como una amenaza inminente de que algo está a punto de explotar.


Hay algo en mi vida que ya no encaja como antes. No logro descifrar qué es y me resulta tan molesto como una puerta que rechina al cerrarla.


Es como si de repente todos mis sistemas decidieran no funcionar al unísono y una insatisfacción creciente colma mi vida.


Tengo la sensación de que los pilares de mi existencia se tambalean y que yo me precipito a un abismo inevitablemente. La inseguridad me embarga y empiezo a tener dudas acerca de lo que antes eran casi incuestionables dogmas de fe para mí.


Algo no encaja y me asusta no saber el qué.




Y sí, he de reconocerlo, siempre me han atemorizado los cambios.

Regreso

Tras casi 3 largos meses de ausencia, de subidas y bajadas y de cambiar de opinión cada pocos segundos, cual veleta al viento, estoy de vuelta.
Inmersa en plena época de exámenes y con el mal sabor de boca que dejan las relaciones recién terminadas, sobre todo, cuando han sido tan tormentosas...
Un regreso que he pospuesto durante tanto tiempo, porque no quería que esto se convirtiera en un monólogo de parrafadas sin sentido siempre con el mismo personaje por protagonista.
Ahora sí, toca volver a empezar... Y esta vez, he vuelto para quedarme =)


Un beso!


Último examen a tan solo 5 días de distancia...

domingo, 28 de noviembre de 2010

Salto Mortal


Es curioso hasta que punto puedo engancharme de otra persona.
Una vez más no hemos superado el síndrome de abstinencia y hemos vuelto a recaer en esa droga que nos tiene intoxicados, el querernos por costumbre.
Empezó con tus mensajes de cuando en cuando... "Hola, hoy te echaba de menos y he pensado en escribirte...". Al principio tenías que conformarte con mis silencios, que pronto se transformaron en respuestas monosilábicas... Sí... No... Bien... Y ahora agonizo mientras el minutero se ríe de mí cuando espero "1 mensaje nuevo" en la pantalla de mi teléfono móvil.
Recorremos dos caminos muy diferentes, pero siempre sin soltarnos la mano. Demasiado magnetismo entre dos polos tan opuestos.
Y sabes de sobra lo mucho que me desconciertan tus amagos y que estoy cansada de jugar al escondite con tu indecisión, pero aún así sigo agarrada a ese clavo ardiendo que tú pusiste ahí para mi con todos tus "cariño" y tus "te echo de menos".
No quiero terminar otra vez con el mal sabor de boca que dejan los "qué pasaría si lo hubiera intentado" y que me persiga cada noche un "lo que pudo ser y no fue". Saltaremos a la piscina con los ojos cerrados y convenciéndonos el uno al otro de que hay agua esperándonos ahí abajo.

lunes, 22 de noviembre de 2010

#1 PRÁCTICAS DE GINECOLOGÍA

Nunca voy a olvidar al primer niño que he visto venir al mundo, Mateo; ni como las lágrimas se le derramaron de los ojos a aquel padre que llevaba 9 meses esperando a su Gimena, ni a ese precioso bebé asiático que me dejaron limpiar, pesar, vacunar y vestir y la sonrisa de su madre cuando le puse a su niño en brazos. Tampoco la felicidad de esas familias recién formadas ni toda la ternura que irradiaban, que hasta me encogía el corazón...

Y aunque siempre tuve claro que la ginecología no va a ser el camino que elija al terminar la carrera... Momentos como estos son los que hicieron que mereciera la pena madrugar cada mañana para ir al hospital.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Añoro las tardes de invierno contigo

Mi desnudez ya se había acostumbrado al calor de tu cuerpo y la esquina de mi sofá que te pertenecía extraña que nos comamos a besos mientras una película se consume en la pantalla de mi televisor.