Hay algo en mi vida que ya no encaja como antes. No logro descifrar qué es y me resulta tan molesto como una puerta que rechina al cerrarla.
Es como si de repente todos mis sistemas decidieran no funcionar al unísono y una insatisfacción creciente colma mi vida.
Tengo la sensación de que los pilares de mi existencia se tambalean y que yo me precipito a un abismo inevitablemente. La inseguridad me embarga y empiezo a tener dudas acerca de lo que antes eran casi incuestionables dogmas de fe para mí.
Algo no encaja y me asusta no saber el qué.
Y sí, he de reconocerlo, siempre me han atemorizado los cambios.