Mierda, joder, ¿qué me está pasando? Se supone que yo soy la mayor de los 2, ¿no? Entonces, ¿por qué no dejo de comportarme como una quinceañera enamorada?
Vamos, Laura, sé realista, no ve en ti más que una amiga. ¡Pero si tiene novia, joder! Que tú tiembles cada vez que lo tienes sentado en tu sofá mirándote con esos ojos tan suyos, no significa que él lo haga. No, en absoluto.
Tengo que quitarme esta absurda idea de la cabeza, sí, tengo que mandar una orden a este desobediente corazón.
Cerebro llamando a corazón, ¿se puede saber qué pretendes?
¡Venga ya! ¡Pero si es un crío! 4 años de diferencia son muchos años, en algún momento empezaré a notar la diferencia de madurez, ¿no?
El año que viene termino la carrera y él acaba de empezarla.
Sí, se mire por donde se mire, es imposible.
Y pese a todo, sigue pareciéndome jodidamente perfecto.
miércoles, 4 de enero de 2012
lunes, 2 de enero de 2012
LA BESTIA NEGRA
Anteayer dejé salir a la bestia que llevo dentro, es negra, tiene unas garras enormes y unos colmillos muy afilados, y se alimenta de todos los reproches que no hago, de las lágrimas que lloro a solas en mi habitación, de todas las veces que me he sentido incomprendida y del cariño que mi familia no me ha dado.
Sí, la dejé salir, porque cuando me enfado le es muy fácil escaparse de la cárcel de mis costillas. Me enfadé y la sangre me latía en las sienes, el corazón iba a salírseme por la boca y la ira invadía todas mis arterias, y la bestia se escapó.
Se escapó e hizo daño, porque ella acuchilla con palabras que hieren, me hace gritar hasta que me duele la garganta y vomitar todo el resentimiento que se me estaba pudriendo dentro. Y hago daño a los demás, pero, sobre todo, me hago daño a mí misma. Porque cada vez que se escapa no dejo de sentirme como una auténtica mierda.
sábado, 31 de diciembre de 2011
Feliz 2012, Óscar
- Hola...
- Laura, son las 6 de la mañana...
- Ya, ya lo sé, no cuelgues... Es que acabo de llegar a casa, estoy algo borracha... y ya sabes que cuando bebo me pongo melancólica...
- Ya es suficiente...
- ¡No, no! ¡Escúchame! Sé que no puede ser, que tú no sientes lo mismo... Pero me he puesto a pensar y me he acordado de cuando nos abrazábamos en mi cama, esta cama que ahora me parece demasiado fría y en la que hay demasiado espacio vacío... De cuando no hacía falta ni que habláramos para entendernos, y en que, ahora, cuando te veo, sólo encuentro incomprensión en tus ojos... Y es que me siento como si me hubieran amputado una pierna y tenga que acostumbrarme a caminar con esta horrible pata de palo. No me tengo en pie y termino en el suelo 1 de cada 3 pasos que doy... Y quiero culparte, quiero odiarte por haberme dejado así, mutilada, un triste juguete roto, pero no puedo, este maldito dolor fantasma de mi pierna amputada sólo desaparece si tú estás cerca, y parece que duele un poco menos si escucho tu voz... Por eso te he llamado, necesitaba que aliviaras un poco este dolor...
- Pero...
- No digas nada, voy a colgar... Ya te he molestado suficiente, y sé que mañana, cuando me sobrevenga la resaca, voy a arrepentirme de esto...
- ...
- Bueno, eso, voy a colgar ¿Vale? Feliz 2012, Óscar.
(La inspiración se la debo a esta canción)
- Laura, son las 6 de la mañana...
- Ya, ya lo sé, no cuelgues... Es que acabo de llegar a casa, estoy algo borracha... y ya sabes que cuando bebo me pongo melancólica...
- Ya es suficiente...
- ¡No, no! ¡Escúchame! Sé que no puede ser, que tú no sientes lo mismo... Pero me he puesto a pensar y me he acordado de cuando nos abrazábamos en mi cama, esta cama que ahora me parece demasiado fría y en la que hay demasiado espacio vacío... De cuando no hacía falta ni que habláramos para entendernos, y en que, ahora, cuando te veo, sólo encuentro incomprensión en tus ojos... Y es que me siento como si me hubieran amputado una pierna y tenga que acostumbrarme a caminar con esta horrible pata de palo. No me tengo en pie y termino en el suelo 1 de cada 3 pasos que doy... Y quiero culparte, quiero odiarte por haberme dejado así, mutilada, un triste juguete roto, pero no puedo, este maldito dolor fantasma de mi pierna amputada sólo desaparece si tú estás cerca, y parece que duele un poco menos si escucho tu voz... Por eso te he llamado, necesitaba que aliviaras un poco este dolor...
- Pero...
- No digas nada, voy a colgar... Ya te he molestado suficiente, y sé que mañana, cuando me sobrevenga la resaca, voy a arrepentirme de esto...
- ...
- Bueno, eso, voy a colgar ¿Vale? Feliz 2012, Óscar.
(La inspiración se la debo a esta canción)
martes, 20 de diciembre de 2011
Quererse no es suficiente
Llevamos 4 meses sin vernos, le deseo, le deseo más de lo que nunca le había deseado.
No hay tiempo para palabras, me coge en brazos, yo rodeo su cintura con mis piernas y, entre un torrente de besos, me lleva al dormitorio.
Forcejeamos con la ropa y sus hábiles dedos sueltan el cierre del sujetador; sus labios recorren mi clavícula, mientras mis dedos bajan por donde sus costillas hacen escalera hasta la cremallera de su pantalón. Sus manos ya conocen mi cuerpo y sus caricias aceleran mi respiración. Ya no puedo pensar con claridad.
Sus uñas se clavan en mi espalda y su aliento llena mis oídos. Entre orgasmos grito su nombre.
Descanso exhausta en su pecho y me obligo a no pensar. No habrá un mañana, ni un nosotros, pero no quiero que me duela todavía, todavía no.
Dormimos abrazados, un vago recuerdo de tiempos mejores.
Por la mañana, antes de irse, deja un café cargado en la mesilla y un beso en mi frente.
No hay un "te quiero", ni un "te echaré de menos", ni tan siquiera un "volveré". No hay un futuro posible, ni espacio para los sueños.
Y es que, a veces, quererse no es suficiente.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Y que tu sonrisa sea el mejor premio de consolación
Tú no te das cuenta, pero te miro de reojo cuando jugamos a los videojuegos.
Es nuestra pequeña competición y también la excusa perfecta para que vengas a visitarme. Y perderé mil veces para poder pedirte la revancha cada semana y que tu sonrisa sea el mejor premio de consolación.
Porque para ti, soy sólo una amiga, pero para mí, tú eres mucho más que eso.
Es nuestra pequeña competición y también la excusa perfecta para que vengas a visitarme. Y perderé mil veces para poder pedirte la revancha cada semana y que tu sonrisa sea el mejor premio de consolación.
Porque para ti, soy sólo una amiga, pero para mí, tú eres mucho más que eso.
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